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Ruta Napoleón de Valonia

Ruta Napoleón de Valonia 1Se trata de un recorrido de unos 90 kilómetros que cuenta gran parte de la historia de una época reflejada en cientos de monumentos y museos, la Ruta Napoléon de Valonia es una inolvidable experiencia del paso del emperador francés que ningún amante del turismo cultural debe perderse.

Gracias a una señalización bien realizada, a la que se suman aplicaciones tanto para GPS como para Smartphones, la Ruta Napoleón de Valonia invita a revivir la campaña realizada en 1815 en una batalla que marcó profundamente la historia de Europa.

Así, la Ruta Napoleón de Valonia invita al turista a descubrir, uno de los recorridos imperiales más espléndidos que incluye ciudades históricas, bellos paisajes y un importante patrimonio cultural y arquitectónico, sobre todo lugares declarados por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Esta ruta incluye el pequeño pueblo francés de Hestrud, puerta de entrada de Napoleón a Valonia. Esta villa fronteriza muy apacible se alza sobre el Valle de Thure, a medio camino entre las ciudades de Avesnes y Beaumont, esta ciudad pasó a la historia debido a que fue el lugar de encuentro del emperador Napoleón con un joven paisano particularmente audaz.

Otro de los destinos visitados en esta ruta es la localidad de Beaumont al pie de la Torre Salamandra y puerta de entrada a Bélgica utilizada por los ejércitos invasores, situada a unos ocho kilómetros de Hestrud conserva aún hoy varias de sus fortificaciones medievales como la Torre Salamandra, que data del siglo XI y que hoy alberga un museo acerca de toda la historia local.

A unos 16 kilómetros al sur de Beaumont se encuentran los Lagos de Eau d’Heure en el litoral valón. Se trata de cinco lagos todos ellos alimentados de forma artificial por las aguas de Eau d’Heure, el mayor estanque de Bélgica y su mayor centro náutico en la actualidad.

Estos lagos están rodeados por más de 70 kilómetros de ribera, de allí que se conozca la zona como el “litoral valón”, un importante espacio turístico donde se puede practicar vela, pasear en canoa, hacer buceo, además de senderismo y ciclismo en un área de bosques y prados.

Entre las fortalezas que más se destacan en la Ruta Napoleón de Valonia, se encuentra el Castillo de Fosteau construido a finales de siglo XIV, se encuentra a unos setenta kilómetros al sur de Bruselas, y posee una muralla defensiva, a la que en el pasado se accedía por un puente levadizo. Saqueado en 1597 fue restaurado y dotado de un ala más con fachada clásica y varias torres que lo rodean que se abren a hermosos jardines, un sitio que puede visitarse diariamente durante la tarde.

Pintoresca y encantadora la destilería Biercée en Ragnie a sesenta kilómetros de Bruselas, produce la Mandarine Napoléon y también ofrece una tienda donde es posible comprar desde licores hasta productos de la zona y degustar algún plato tradicional en el restaurante “La Grange des Belges”.

Castillo de Fosteau

La de Biercée es la única destilería de aguardiente con fruta fresca aún en actividad en Bélgica y existen visitar guiadas de una hora de duración para recorrer sus instalaciones que funcionan en una gran granja de planta cuadrada que hasta hoy fabrica la Mandarine Napoléon, el licor inspirado en la costumbre que tenía Napoleón de mezclar el coñac con el zumo de mandarina.

Siguiendo por la Ruta Napoleón en la ciudad de Thuin el viajero descubrirá dos tesoros del Patrimonio de la Humanidad. Y es que esta es una de las ciudades más antiguas de la región se encuentra el campanario de Thuin tiene 60 metros de altura y se remonta al siglo XVI, siendo también esta villa pintoresca el lugar donde se realiza una procesión denominada d’Entre-Sambre et Meuse, dos tesoros que ya son patrimonio de la humanidad.

El bonito pueblo de Jamioulx vio también pasar las tropas de Napoleón en 1815 y alberga monumentos como la iglesia neorrománica de Saint André y su antiguo cementerio amurallado, mientras que en el fondo, al pie del muro, descansa Jean-Nicolas Jénicot, que durante el paso del Emperador, fue el cura del pueblo.

De la antigua ciudad de Charleroi, que cruzó el emperador, no queda gran cosa pues toda la localidad fue transformada a fines del siglo XIX como consecuencia de la Revolución Industrial que la convirtió en uno de los núcleos económicos de Bélgica.

Llegando a Fleurus “la ciudad de las tres victorias francesas” ubicada entre Namur y Charleroi, este fue el escenario de tres grandes batallas e igual número de triunfos
y aún se conservan algunos edificios, testigos de este último combate, como el Molino Naveau, el Castillo de Zualart, la Iglesia Saint Victor, que sirvió de hospital y el Castillo de La Paix.

Por último, en la Ruta Napoleón de Valonia es posible visitar las ruinas de la Abadía cisterciense de Villers-La-Ville, como también Campo de Batalla de Waterloo, un sitio destacado del turismo histórico de la región.

Ruta Napoleón de Valonia

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